9 de junio de 2014

Kunie. Un año.

#521 Pues nada. Tal noche como esta, hace un año, mi Kunieja se iba después de muchos días de pasarlo muy mal. Estuve con ella todo ese tiempo y lo pasé mal con ella hasta que finalmente murió sin que pudiera hacer nada. He tenido que escuchar mil veces que no me ponga así por ella... pero la verdad... fue un regalo muy especial y la he querido siempre como el bichito maravilloso que fue. Era una melosa, venía conmigo cuando la llamaba e incluso la sacábamos a las meriendas camperas en las que se ponía las botas de césped por más que yo intentaba  vigilarla.



Mi casa está llena de libros mordidos, camisetasa agujereadas y cables que se caen a trozos y ahora son un recuerdo más que tengo de ella. Gracias de nuevo por esos casi seis añitos que estuviste conmigo y todos esos buenos momentos que pasamos, sobre todo en Sevilla. Te perdono por comerte mi chocolate y todo lo demás y espero que tú me perdonaras a mí por todas las veces que te reñí o me enfadé contigo. Poquito a poco te voy recordando por todos esos buenos momentos y no por los malos ratos del final.... pero me sigue costando mucho quitármela de la cabeza.